viernes, 23 de julio de 2010

Nunca más

Era un domingo como cualquier otro durante el mundial, nos encontrábamos con Gina viendo Inglaterra VS Alemania cuando recibimos una extraña llamada, después de mucho estrés, varias llamadas y momentos de incertidumbre logramos comprobar lo que nos decían, una gran amiga compañera de lucha y gran persona había muerto.

Durante casi una hora de incertidumbre mil hipótesis pasaron por nuestras cabezas, miles de preguntas con respuestas cada una más inverosímil que la anterior rodaron por nuestras cabezas, sin embargo ninguno de los dos podría imaginar lo que paso. Hasta que en una llamada al teléfono fijo de su casa contesto un patrullero.

Patrullero: Buenos Días

Gina: Buenos días por favor Marcela.

P: ¿Quien la necesita?

G: La jefe

P: (Teniente que la necesita la jefe) (dígale) La señora Marcela está muerta

G: ¿Qué paso?

P: El novio la mató y después se suicido…

(…)

Como es normal Gina rompió en llanto yo solo atine a abrazarla y pensar por mucho que me duela, tengo que estar firme y desde ese momento hasta hoy escribiendo esto me he comido el dolor, en estos momentos estoy desarrollando la catarsis necesaria para empezar a dejar esto atrás. Marcela además de una amiga fue compañera de trabajo, compartió conmigo muchos momentos de la vida y significaba mucho para la organización de la que hacíamos parte.

Desde ese día he hecho miles de reflexiones internas sobre la necesidad de cambios de paradigmas en las relaciones de pareja, en la necesidad de controlar el comercio de armas, en los cambios de las personas que nos llevan a darnos cuenta que está al límite, en fin de muchas cosas que no quiero poner en este post ya que lo alargaría y no estoy seguro de ser claro en estos temas.

Muchas gracias a todos los que lean esto, es un ejercicio que estoy realizando para sacar muchas cosas que he tenido adentro.